Estamos ante el tercer largo de Los Planetas. Banda legendaria del indie patrio, a mi entender,
uno de los mejores grupos españoles de todos los tiempos.
Que os parece si subimos al transporte público por excelencia y empezamos un viaje hacia lo desconocido. Yo me apunto con los ojos cerrados y más sabiendo que tenemos como conductores a estos genios granadinos.
La primera parada la tenemos en Segundo Premio, tema presentación del álbum. La batería de Eric Jiménez nos regala un amago de redoble constante
desde los primeros compases que nos acentúa el sentimiento de desamor. El
desprecio no tarda en aparecer y las guitarras distorsionadas de fondo engrandecen
la épica del momento. Apoteósico inicio con el que la banda nos muestra desde
el minuto uno que lleva cartas ganadoras, con unos arreglos de cuerdas que nos
acompañarán durante muchos fragmentos de este gran disco.
Aullidos desangelados nos introducen a Desaparecer, un reproche constante en
forma de canción. Su final, con las notas del minimoog como invitadas de lujo, resulta
sencillamente espectacular. Seguimos con La
Playa, a la postre el tercer single. Se nos revela como la mejor
anti-canción del verano. Los cuernos se alzan como grandes protagonistas, sin
embargo su melodía nos resulta deliciosa, puro pop.
Parte de lo que
me debes sigue con la línea vengativa con la que hemos empezado el disco. No es de
extrañar ya que la banda utiliza constantemente la rabia como acicate para su
inspiración. Parece que con Un mundo de
gente incompleta llega un asomo de invitación a la reconciliación. Precioso
medio tiempo cuyas suaves guitarras nos permiten un respiro después de inhalar
tanto aire viciado por el desencanto y el desprecio.
Llega Ciencia
Ficción, hit combativo que nos inyecta energía positiva en unas venas
faltas de glóbulos rojos. La batalla con los glóbulos blancos parece que vuelve
a complicarse con Montañas de basura.
Esta canción nos invita a darnos un paseíto por el vertedero y a jugar con las
ratas de medio metro que allí habitan.
Lejos de disgustarnos, mostramos nuestro contento y nos llenamos de mierda hasta las cejas regocijándonos hasta alcanzar el éxtasi. En este momento sólo un inciso: si a alguien le entran arcadas al leer el comentario, con no imaginárselo basta, que no hay que cogerlo todo tan a pecho, hombre.
Lejos de disgustarnos, mostramos nuestro contento y nos llenamos de mierda hasta las cejas regocijándonos hasta alcanzar el éxtasi. En este momento sólo un inciso: si a alguien le entran arcadas al leer el comentario, con no imaginárselo basta, que no hay que cogerlo todo tan a pecho, hombre.
El segundo sencillo del disco, Cumpleaños total, se presenta con un riff poderoso de guitarra.
Proclama una enérgica afirmación sonora: “No será peor de lo que era, seguro
que es mejor...” Parece que la insistencia a la hora de mencionar esta misiva
denota una gran inseguridad en su certeza.
Nos inundan las notas del órgano de principio a fin en
la canción Laboratorio Mágico. Con ella
empezamos la recta final del disco teniendo el tema psicotrópico como principal
protagonista. Toxicosmos, con sus
susurros iniciales, nos estremece llevándonos dulcemente hasta los infiernos de
la droga. Las contundentes guitarras finales con acoples y aires psicodélicos nos hacen
el camino más llevadero.
Mención aparte para la estremecedora Línea 1, la misma que hemos cogido al
inicio de este particular viaje hacia la autodestrucción. Sin adjetivo
calificativo posible, esta canción habría que enmarcarla y exhibirla en la
mejor estancia de cualquier morada que se precie. Los violines y derivados; la guitarra acústica, el piano, el sonido ambiente de patio de colegio..., por favor, no os la perdáis.
Y así llegamos a La
Copa de Europa, que se alza majestuosa como el mejor de los finales
posibles. Su mensaje lleno de esperanza nos sirve de apósito para tanta herida
abierta. Los arreglos orquestales de fondo y una evolución in crescendo de su
tempo acaban de pulir este diamante en forma de melodía. Nos vemos envueltos en
un sentimiento de euforia, vaya, igual que cuando Koeman marcó el gol de Wembley,
¿por qué será?
Este excelente disco contiene todas las señas de identidad de esta magnífica banda. Jota, Florent y los suyos, incombustibles, confirman su excelencia y se convierten en legendarios después de concebir esta obra de arte.
David,
ResponderEliminarEls Planetas es un grup que mai m'ha acabat d'agradar del tot, pot ser es per la veu "desganada" del cantant. Per això, no tinc massa criteri per analitzar-los...
Tot i això, llegir les teves tempre cuidades paraules, donen ganes de comprar-se el seu disc. :-)
Una abraçada i fins aviat!